El marco Montilla-Moriles hizo entrega ayer de los Premios Mildiu “Pedro Cabezuelo” correspondientes a la campaña de 2025, un reconocimiento que pone en valor la vigilancia sanitaria del viñedo y la detección temprana de una de las enfermedades más temidas por los viticultores. El acto tuvo lugar en el Lagar de la Inglesa, en la Sierra de Montilla, en el marco de una jornada técnica organizada por el Consejo Regulador de las Denominaciones de Origen Protegidas (DOP) Montilla-Moriles y Vinagre de Montilla-Moriles.
El primer premio, dotado con 700 euros, recayó en Antonio Lucena Muñoz, mientras que los segundos premios, con una cuantía de 300 euros cada uno, fueron para Aurora López Medina, Emilio Nadales Guijarro y Araceli Alcaide Granados. A su vez, los terceros premios, dotados con 200 euros, se concedieron a José Antonio Pérez Garrido, Juan Luque Torres y Antonia Robles Luque. El certamen cuenta desde hace años con el patrocinio de Caja Rural del Sur y está dotado con un total de 2.200 euros.
Durante el acto participó el delegado territorial de Agricultura, Pesca, Agua y Desarrollo Rural de la Junta de Andalucía en Córdoba, Francisco Acosta, quien subrayó la importancia de la vigilancia fitosanitaria en el viñedo y destacó el valor de este concurso para la detección temprana de la enfermedad.
En ese contexto, Francisco Acosta afirmó que “la prevención del mildiu es esencial, y con estos premios fomentamos la detección temprana, la comunicación precoz y la toma de decisiones inmediata, factores clave para evitar el avance de la enfermedad”.
Además, el delegado explicó que el Concurso Pedro Cabezuelo nació en la década de los años ochenta por iniciativa del funcionario que le da nombre en el seno de la Delegación de Agricultura, y recordó que su continuidad ha sido posible gracias al apoyo de la Fundación Caja Rural del Sur, que financia los premios.
En ese sentido, Francisco Acosta destacó que “gracias a esta colaboración seguimos impulsando una experiencia que ha servido de inspiración en otras zonas y que año tras año ofrece excelentes resultados. Nuestro agradecimiento es profundo por este compromiso con la viticultura de nuestra tierra”.
Del mismo modo, Francisco Acosta trasladó su reconocimiento al Consejo Regulador de la DOP Montilla-Moriles, así como a las cooperativas, bodegas, lagares y viticultores que participan en la iniciativa. Según manifestó, se trata de un esfuerzo colectivo “cuya labor permite que estos premios continúen siendo una herramienta útil para potenciar la sanidad vegetal de los viñedos”.
La jornada comenzó con una reunión técnica dedicada a la nueva convocatoria de ayudas para la reestructuración y reconversión del viñedo correspondiente a 2026. En ella intervino Juan Ramón Villegas, jefe del Servicio de Agricultura y Ganadería de la Delegación territorial de la Consejería de Agricultura, Pesca, Agua y Desarrollo Rural en Córdoba.
En relación con estas ayudas, el delegado territorial informó de que la convocatoria forma parte de la Intervención Sectorial del Sector Vitivinícola Español correspondiente al periodo 2024-2027 y cuenta actualmente con un presupuesto de 2,5 millones de euros, con el plazo de solicitud abierto hasta el próximo 19 de marzo.
Según explicó Francisco Acosta, “la modernización de las explotaciones es esencial para asegurar la viabilidad del sector, mejorar la rentabilidad y adaptarse a la realidad actual, incluida la escasez de mano de obra en los periodos de recolección”.
Asimismo, Francisco Acosta recordó que durante 2025 se resolvieron favorablemente 45 solicitudes de ayudas para la modernización del viñedo, con un importe total superior a 1,5 millones de euros. Esta elevada demanda, según detalló, refleja el interés de los viticultores por mejorar la competitividad de sus explotaciones.
Por otro lado, Acosta insistió en la importancia de los seguros agrarios para el sector. Según indicó, “ante la persistencia de fenómenos meteorológicos adversos y amenazas en el ámbito de la sanidad animal y vegetal, las pólizas de seguro son una herramienta imprescindible”.
En este sentido, el delegado adelantó que durante 2026 la Consejería de Agricultura abrirá dos convocatorias de ayudas destinadas a financiar estos seguros, con una dotación superior a 16 millones de euros que podrían beneficiar a unos 15.000 agricultores y ganaderos andaluces.
Francisco Acosta también recordó el impacto que tuvo el mildiu durante la pasada campaña en el marco Montilla-Moriles, una enfermedad criptogámica que puede provocar daños muy severos en el viñedo cuando las condiciones climáticas son favorables para su desarrollo. Según señaló, el pasado año esta enfermedad provocó un descenso del 33 por ciento en la uva recogida respecto a la campaña anterior.
A este respecto, explicó que la Junta de Andalucía activó mecanismos de compensación para los viticultores afectados. “A finales del pasado año abonamos casi 970.000 euros a más de 700 viticultores cordobeses afectados por el mildiu de 2025, resolviendo más del 90 por ciento de las solicitudes con derecho a cobro”, señaló, al tiempo que avanzó que próximamente se completará el pago del resto de expedientes hasta alcanzar un total de 1,05 millones de euros en ayudas.
El mildiu, conocido también en otras regiones como añublo o mildeo, está causado por el pseudohongo Plasmopara viticola, un organismo originario de América que puede provocar daños devastadores en la vid. Ataca hojas, brotes y racimos en diferentes fases de desarrollo y, cuando las condiciones de humedad y temperatura son favorables, puede provocar pérdidas de cosecha que oscilan entre el 50 por ciento y el 80 por ciento, e incluso la totalidad de la producción.
Por todo ello, el delegado territorial animó a los viticultores a continuar participando en iniciativas como el concurso Pedro Cabezuelo y a aprovechar las líneas de ayudas disponibles para modernizar el viñedo. Según afirmó, es necesario “seguir modernizando sus explotaciones para sentar las bases de su futuro y reforzar la competitividad del sector vitivinícola cordobés”.
El primer premio, dotado con 700 euros, recayó en Antonio Lucena Muñoz, mientras que los segundos premios, con una cuantía de 300 euros cada uno, fueron para Aurora López Medina, Emilio Nadales Guijarro y Araceli Alcaide Granados. A su vez, los terceros premios, dotados con 200 euros, se concedieron a José Antonio Pérez Garrido, Juan Luque Torres y Antonia Robles Luque. El certamen cuenta desde hace años con el patrocinio de Caja Rural del Sur y está dotado con un total de 2.200 euros.
Durante el acto participó el delegado territorial de Agricultura, Pesca, Agua y Desarrollo Rural de la Junta de Andalucía en Córdoba, Francisco Acosta, quien subrayó la importancia de la vigilancia fitosanitaria en el viñedo y destacó el valor de este concurso para la detección temprana de la enfermedad.
En ese contexto, Francisco Acosta afirmó que “la prevención del mildiu es esencial, y con estos premios fomentamos la detección temprana, la comunicación precoz y la toma de decisiones inmediata, factores clave para evitar el avance de la enfermedad”.
Además, el delegado explicó que el Concurso Pedro Cabezuelo nació en la década de los años ochenta por iniciativa del funcionario que le da nombre en el seno de la Delegación de Agricultura, y recordó que su continuidad ha sido posible gracias al apoyo de la Fundación Caja Rural del Sur, que financia los premios.
En ese sentido, Francisco Acosta destacó que “gracias a esta colaboración seguimos impulsando una experiencia que ha servido de inspiración en otras zonas y que año tras año ofrece excelentes resultados. Nuestro agradecimiento es profundo por este compromiso con la viticultura de nuestra tierra”.
Del mismo modo, Francisco Acosta trasladó su reconocimiento al Consejo Regulador de la DOP Montilla-Moriles, así como a las cooperativas, bodegas, lagares y viticultores que participan en la iniciativa. Según manifestó, se trata de un esfuerzo colectivo “cuya labor permite que estos premios continúen siendo una herramienta útil para potenciar la sanidad vegetal de los viñedos”.
Ayudas para la reestructuración
La jornada comenzó con una reunión técnica dedicada a la nueva convocatoria de ayudas para la reestructuración y reconversión del viñedo correspondiente a 2026. En ella intervino Juan Ramón Villegas, jefe del Servicio de Agricultura y Ganadería de la Delegación territorial de la Consejería de Agricultura, Pesca, Agua y Desarrollo Rural en Córdoba.
En relación con estas ayudas, el delegado territorial informó de que la convocatoria forma parte de la Intervención Sectorial del Sector Vitivinícola Español correspondiente al periodo 2024-2027 y cuenta actualmente con un presupuesto de 2,5 millones de euros, con el plazo de solicitud abierto hasta el próximo 19 de marzo.
Según explicó Francisco Acosta, “la modernización de las explotaciones es esencial para asegurar la viabilidad del sector, mejorar la rentabilidad y adaptarse a la realidad actual, incluida la escasez de mano de obra en los periodos de recolección”.
Asimismo, Francisco Acosta recordó que durante 2025 se resolvieron favorablemente 45 solicitudes de ayudas para la modernización del viñedo, con un importe total superior a 1,5 millones de euros. Esta elevada demanda, según detalló, refleja el interés de los viticultores por mejorar la competitividad de sus explotaciones.
Por otro lado, Acosta insistió en la importancia de los seguros agrarios para el sector. Según indicó, “ante la persistencia de fenómenos meteorológicos adversos y amenazas en el ámbito de la sanidad animal y vegetal, las pólizas de seguro son una herramienta imprescindible”.
En este sentido, el delegado adelantó que durante 2026 la Consejería de Agricultura abrirá dos convocatorias de ayudas destinadas a financiar estos seguros, con una dotación superior a 16 millones de euros que podrían beneficiar a unos 15.000 agricultores y ganaderos andaluces.
Francisco Acosta también recordó el impacto que tuvo el mildiu durante la pasada campaña en el marco Montilla-Moriles, una enfermedad criptogámica que puede provocar daños muy severos en el viñedo cuando las condiciones climáticas son favorables para su desarrollo. Según señaló, el pasado año esta enfermedad provocó un descenso del 33 por ciento en la uva recogida respecto a la campaña anterior.
A este respecto, explicó que la Junta de Andalucía activó mecanismos de compensación para los viticultores afectados. “A finales del pasado año abonamos casi 970.000 euros a más de 700 viticultores cordobeses afectados por el mildiu de 2025, resolviendo más del 90 por ciento de las solicitudes con derecho a cobro”, señaló, al tiempo que avanzó que próximamente se completará el pago del resto de expedientes hasta alcanzar un total de 1,05 millones de euros en ayudas.
El mildiu, conocido también en otras regiones como añublo o mildeo, está causado por el pseudohongo Plasmopara viticola, un organismo originario de América que puede provocar daños devastadores en la vid. Ataca hojas, brotes y racimos en diferentes fases de desarrollo y, cuando las condiciones de humedad y temperatura son favorables, puede provocar pérdidas de cosecha que oscilan entre el 50 por ciento y el 80 por ciento, e incluso la totalidad de la producción.
Por todo ello, el delegado territorial animó a los viticultores a continuar participando en iniciativas como el concurso Pedro Cabezuelo y a aprovechar las líneas de ayudas disponibles para modernizar el viñedo. Según afirmó, es necesario “seguir modernizando sus explotaciones para sentar las bases de su futuro y reforzar la competitividad del sector vitivinícola cordobés”.
JUAN PABLO BELLIDO / REDACCIÓN
FOTOGRAFÍA: AULA DE VITICULTURA
FOTOGRAFÍA: AULA DE VITICULTURA

































