El portavoz parlamentario de Izquierda Unida (IU) y diputado por Córdoba del Grupo Plurinacional Sumar, Enrique Santiago, ha visitado esta mañana el Pago de Malabrigo, en el término municipal de Montilla, para conocer sobre el terreno los daños provocados por los temporales en la carretera CO-4207 y en distintos caminos rurales de la Campiña Sur, acompañado por el presidente de la Mancomunidad de Municipios Campiña Sur Cordobesa, Miguel Ruz Salces.
Durante el recorrido, el diputado de Izquierda Unida en el Congreso ha comprobado el estado de uno de los tramos que suele quedar cortado durante episodios de lluvias intensas, así como el deterioro provocado en infraestructuras rurales por las precipitaciones acumuladas en las últimas semanas, tras varias borrascas y temporales encadenados.
En ese sentido, Enrique Santiago ha señalado que “no estamos ante un episodio aislado, sino ante un patrón que se repite año tras año, por lo que es imprescindible contar con soluciones estructurales y recursos suficientes para garantizar la seguridad de vecinos y vecinas y proteger la actividad agrícola, vital para la economía de la Campiña Sur”.
Además, el diputado ha recordado que “el Gobierno de España ha aprobado un paquete de medidas extraordinarias para hacer frente a los daños ocasionados por los recientes temporales, que incluyen ayudas directas para la reparación de infraestructuras municipales, compensaciones por daños en explotaciones agrarias y líneas de apoyo para particulares y empresas afectadas”.
Santiago ha subrayado que “estas ayudas tienen un valor de más de 7.000 millones de euros y, ahora, es fundamental que estos recursos lleguen con agilidad al territorio y que se complementen con inversiones estructurales que reduzcan la vulnerabilidad de nuestras infraestructuras rurales ante futuros episodios de lluvias intensas”.
De igual modo, durante el encuentro se han analizado otros puntos de la red de caminos rurales afectados por arrastres de tierras, deterioro del firme y daños en cunetas y obras de drenaje. Los responsables municipales han trasladado la necesidad de actuar no solo en la reparación inmediata, sino también en la adaptación de estas infraestructuras para hacerlas más resilientes frente a fenómenos meteorológicos extremos.
A este respecto, Enrique Santiago ha puesto en valor el papel de las administraciones locales y ha señalado que “los ayuntamientos y las mancomunidades están dando una respuesta ejemplar con recursos limitados, por lo que es necesario que las administraciones supramunicipales refuercen ese esfuerzo con financiación estable y planes específicos para el mantenimiento y mejora de caminos rurales”.
Por su parte, el presidente de la Mancomunidad de Municipios Campiña Sur Cordobesa, Miguel Ruz, ha destacado la importancia del trabajo de seguimiento que se realiza en el territorio. El también alcalde de Montalbán ha señalado que “la información que aportan nuestras patrullas permite a los ayuntamientos actuar con rapidez, implementando medidas de seguridad, señalización o restricciones de uso cuando es necesario, evitando riesgos a la población”.
Asimismo, el presidente de la entidad supramunicipal ha añadido que “este seguimiento continuo nos permite dimensionar con mayor precisión los daños que se producen en el medio rural, lo que es fundamental para planificar inversiones y solicitar ayudas a otras administraciones”.
Miguel Ruz ha incidido en que “el medio rural es especialmente vulnerable a este tipo de temporales, no solo por el impacto en las infraestructuras, sino por las consecuencias directas sobre explotaciones agrícolas y el acceso a fincas y cada corte o deterioro de un camino rural tiene un efecto inmediato en la actividad económica y, por eso, es tan importante contar con información técnica precisa y actualizada que nos permita cuantificar daños y priorizar actuaciones”.
Y es que la carretera CO-4207, que conecta Montilla con Montalbán de Córdoba, constituye uno de los puntos más conflictivos de la red viaria comarcal, especialmente a su paso por el Pago de Malabrigo, donde el desbordamiento del arroyo Salado provoca cortes recurrentes al tráfico.
La proximidad del cauce y la escasa diferencia de cota, unidas a la sedimentación acumulada durante décadas, hacen que la vía colapse incluso con precipitaciones moderadas, afectando a una de las conexiones más transitadas entre ambos municipios.
En este contexto, la Diputación de Córdoba anunció el pasado verano una inversión de 1,4 millones de euros destinada a construir un nuevo puente metálico y elevar el trazado de la carretera entre los puntos kilométricos 5+406 y 5+434, con el objetivo de solventar la escasa distancia entre la estructura actual y el nivel del arroyo, cuyo cauce ha ido elevándose con el paso del tiempo.
Durante la visita, los representantes institucionales han coincidido en la necesidad de mantener una estrategia conjunta que permita optimizar recursos y defender de forma coordinada las inversiones necesarias, al tiempo que el encuentro ha servido para reforzar la necesidad de intervenciones definitivas en los tramos más afectados, con el objetivo de garantizar la seguridad, la conectividad y la actividad económica en la Campiña Sur.
Durante el recorrido, el diputado de Izquierda Unida en el Congreso ha comprobado el estado de uno de los tramos que suele quedar cortado durante episodios de lluvias intensas, así como el deterioro provocado en infraestructuras rurales por las precipitaciones acumuladas en las últimas semanas, tras varias borrascas y temporales encadenados.
En ese sentido, Enrique Santiago ha señalado que “no estamos ante un episodio aislado, sino ante un patrón que se repite año tras año, por lo que es imprescindible contar con soluciones estructurales y recursos suficientes para garantizar la seguridad de vecinos y vecinas y proteger la actividad agrícola, vital para la economía de la Campiña Sur”.
Además, el diputado ha recordado que “el Gobierno de España ha aprobado un paquete de medidas extraordinarias para hacer frente a los daños ocasionados por los recientes temporales, que incluyen ayudas directas para la reparación de infraestructuras municipales, compensaciones por daños en explotaciones agrarias y líneas de apoyo para particulares y empresas afectadas”.
Santiago ha subrayado que “estas ayudas tienen un valor de más de 7.000 millones de euros y, ahora, es fundamental que estos recursos lleguen con agilidad al territorio y que se complementen con inversiones estructurales que reduzcan la vulnerabilidad de nuestras infraestructuras rurales ante futuros episodios de lluvias intensas”.
De igual modo, durante el encuentro se han analizado otros puntos de la red de caminos rurales afectados por arrastres de tierras, deterioro del firme y daños en cunetas y obras de drenaje. Los responsables municipales han trasladado la necesidad de actuar no solo en la reparación inmediata, sino también en la adaptación de estas infraestructuras para hacerlas más resilientes frente a fenómenos meteorológicos extremos.
A este respecto, Enrique Santiago ha puesto en valor el papel de las administraciones locales y ha señalado que “los ayuntamientos y las mancomunidades están dando una respuesta ejemplar con recursos limitados, por lo que es necesario que las administraciones supramunicipales refuercen ese esfuerzo con financiación estable y planes específicos para el mantenimiento y mejora de caminos rurales”.
Por su parte, el presidente de la Mancomunidad de Municipios Campiña Sur Cordobesa, Miguel Ruz, ha destacado la importancia del trabajo de seguimiento que se realiza en el territorio. El también alcalde de Montalbán ha señalado que “la información que aportan nuestras patrullas permite a los ayuntamientos actuar con rapidez, implementando medidas de seguridad, señalización o restricciones de uso cuando es necesario, evitando riesgos a la población”.
Asimismo, el presidente de la entidad supramunicipal ha añadido que “este seguimiento continuo nos permite dimensionar con mayor precisión los daños que se producen en el medio rural, lo que es fundamental para planificar inversiones y solicitar ayudas a otras administraciones”.
Miguel Ruz ha incidido en que “el medio rural es especialmente vulnerable a este tipo de temporales, no solo por el impacto en las infraestructuras, sino por las consecuencias directas sobre explotaciones agrícolas y el acceso a fincas y cada corte o deterioro de un camino rural tiene un efecto inmediato en la actividad económica y, por eso, es tan importante contar con información técnica precisa y actualizada que nos permita cuantificar daños y priorizar actuaciones”.
Y es que la carretera CO-4207, que conecta Montilla con Montalbán de Córdoba, constituye uno de los puntos más conflictivos de la red viaria comarcal, especialmente a su paso por el Pago de Malabrigo, donde el desbordamiento del arroyo Salado provoca cortes recurrentes al tráfico.
La proximidad del cauce y la escasa diferencia de cota, unidas a la sedimentación acumulada durante décadas, hacen que la vía colapse incluso con precipitaciones moderadas, afectando a una de las conexiones más transitadas entre ambos municipios.
En este contexto, la Diputación de Córdoba anunció el pasado verano una inversión de 1,4 millones de euros destinada a construir un nuevo puente metálico y elevar el trazado de la carretera entre los puntos kilométricos 5+406 y 5+434, con el objetivo de solventar la escasa distancia entre la estructura actual y el nivel del arroyo, cuyo cauce ha ido elevándose con el paso del tiempo.
Durante la visita, los representantes institucionales han coincidido en la necesidad de mantener una estrategia conjunta que permita optimizar recursos y defender de forma coordinada las inversiones necesarias, al tiempo que el encuentro ha servido para reforzar la necesidad de intervenciones definitivas en los tramos más afectados, con el objetivo de garantizar la seguridad, la conectividad y la actividad económica en la Campiña Sur.
JUAN PABLO BELLIDO / REDACCIÓN
FOTOGRAFÍA: MANCOMUNIDAD CAMPIÑA SUR
FOTOGRAFÍA: MANCOMUNIDAD CAMPIÑA SUR

































